#GalaGoya2013 o ¿Goyos 2013?

Premios-Goya-2013_54365388604_53699622600_601_341 Ayer se celebró la 27 gala de los Premios Goya, los premios del cine español. Una gala bastante decepcionate por dos razones. Por un lado, porque a pesar del inicial discurso de Eva Hache, y de las menciones explícitas de Candela Peña, Marivel Verdú, José Gorbacho o Javier Bardem daba la impresión de que las personas de la Gala vivían en una realidad paralela. Aquella mítica gala del No a la Guerra fue, bronca, dura, exigente. La de ayer fue floja, de risitas, y Wert ni siquiera sudo un rato y se fue de rositas. Quizá sea ya un tema personal, y todo lo que no suene a toma de la Bastida con la que tenemos encima me suene a insuficiente. Qué decir del discurso del presidente…rancio, rancio. Nada nuevo.

La segunda razón es que resulta francamente triste y desalentador el papel de las mujeres en la industria cinematográfica española. La (brutal) exigencia estética hacia las mujeres, la escasez de mujeres en los puestos directivos, y la misoginia endémica nos siguen indicando una industria cultural patriarcal.

Los hombres se mueven con soltura en el espacio público con sus cómodos esmóquines, miestras las mujeres casi no pueden ni andar en imposibles vestidos y tacones que limitan sus movimientos. La mascarada de la feminidad se impone. Sigue siendo sangrante la casi total ausencia de mujeres en los equipos directivos y en los equipos de producción. A pesar de la presencia de las mujeres en todos los ámitos, el techo de cristal, o mejor dicho de hormigón se evidencia de forma insultante en estas ocasiones. Los discursos en masculinO, las vicepresidentas de la Academia como accesorias…y qué decir de esos esqueches protagonizados por actrices y actores que coloca a las actrices en la peluquería en un ambiente de tirante y envidiosa competitividad y a los actores en el bar en un clima de sana y competitiva camaradería…

Ufff, que pereza

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