El pequeño electrodoméstico. Lo que nunca deberás regalar a una madre

imagesHoy me he comparado una batidora porque la mía, auqella me compré para hacer los purés de mi hijo, esos que jamás quiso comerse, rozaba ya el peligro de electrocutarse. Tras un buen tiempo mirando calidades y precios me he decidido por una. Al pagar la dependienta me ha indicado si lo quería para regalo. Le he respondido que nunca se me ocurriría regalar una batidora ni para un evento ni para el Olentzro (macho vasco que representa los regalos de Nochebuena). Uy, la dependienta me ha dicho que si ella me contara…….

Obviamente le he dicho que me cuente. He de decir que tampoco hemos establecido una relación muy estrecha, pero me ha comentado, así como superficialmente que ella ha envuelto muchas mopas de regalo de Navidá.

Y yo me he sentido fatal al recordar que a mi ama, La Fini, un año hace miles, le regalamos una freidora por eso de que nos molaba la idea de tener patatas fritas guays. Que yo creo que fue una cosa de mi aita y de mi hermano, pero que intuyo que me traiciona lo de las gafas fuksias y que la mendas estaba encantada con eso de esas patatas que se freían solas……..y de que a mi madre le regalaramos la freidora. Recuerdo que no le sentó muy bien.

Bueno, a lo que iba. Que si necesitáis y queréis un peqeño o gran electrodoméstico, que no se lo encajéis a la que lleva el trabajo de la casa. Ella os lo agradecerá. Seguro que conseguiréis hacerla menos esclava. Y seguro que le mola más lo de repartir esas tareas que nos incluyen a todxs pero que solo ella hace y nadie se lo reconoce o agradece.

Por un reparto equitativo de las tareas. Nota mental: las cupcakes y todo lo que las rodeas, delantales y demás recuerda demasiado a la “mística de la feminidad”. Recalad otras cosas!!!!!

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