Virginie Linharth: “A la hora de construir mi documental estuve dispuesta a escuchar a las personas que iban más allá de esas preguntas”

969846_480936825320737_231137268_n

Coloquio con Virginie Linhart 27 Muestra Internacional de Cine y Mujeres de Pamplona. Presentación del documental Après les camps, la vie / Después de los campos, la vida (Francia, 2010).

Virginie Linhart: Escritora y directora de documentales. Diplomada en Historia y Doctora en Sociología Política en el Instituto de Estudios Políticos de París. Trabajó con el documentalista Patrick Roman antes de realizar sus propias películas,marcadas por la presencia de su padre Robert Linhhart, sociólogo y fundador del movimiento maoista en Francia. En 2007 dirige el documental “Simone de Beauvoir. No se nace mujer, se hece”.

Traducción del documental y coloquio en la Muestra a cargo de Luisa Etxenike.

Con el apoyo del Instituto Fracés de Bilbao.

[Transcripción, edición y foto por María Castejón Leorza]

Fuente: Muestra Cine y Mujeres

A continuación, os mostramos la transcripción del debate sobre el documental Après les camps, la vie / Después de los campos, la vida de Virginie Linhart. Presentación a cargo de Mauge Cañada. Con la presencia de la cineasta Virginie Linharth. Traducción de Luisa Etxenike.

¿Por qué surge la necesidad de escribir y documentar esta realidad que muestra el documental? ¿Qué necesidad existía de romper el silencio?

Es posible que el silencio sobre la reconstrucción de las vidas de los y las supervivientes de los campos de exterminio y de las deportados y deportadas nazis, que el silencio para las víctimas sea un silencio estructurante pero yo sé por su propia experiencia que ese silencio es destructor para las siguientes generaciones. Personalmente lo he vivido en mi familia porque mis abuelos son judíos polacos que consiguieron escapar a la deportación porque vivieron escondidos durante la guerra. Mi padre nació mientras estaban escondidos.

Quería contar esta historia porque sabemos ya mucho de cuál era el sistema de los campos de exterminio nazi. Sin embargo no se sabe nada de cómo vivieron después. Y yo quería saber si todas esas personas deportadas eran como sus abuelos y abuelas. Si todas ellos y ellas habían tenido la misma dificultad para hablar. Si todos y todas se había callado y por eso inicié el contacto con ellos y ellas. En cualquier caso el debate está abierto y en cualquier momento pueden realizar los comentarios que estimen oportunos.

Me gustaría señalar el recorrido que has hecho a través de las distintas etapas, de las preguntas, de lo que las personas iban comunicando. Se crea una imagen de la fragilidad de la propia reconstrucción. Personas con una fragilidad enorme pero también con una tremenda fuerza vital, una vitalidad extraordinaria. Es algo que toca mucho

Usted vive el silencio. ¿Cómo puede desde ese silencio llegar a tejer su historia? ¿cómo llega a saber lo que ha sucedido y cómo va reponiéndose a ese silencio?

Cuando yo me acerco y hago mi investigación, estas personas, para muchos y muchas de ellas y ellos es el final de sus vidas y viven obsesionados con la idea de que van a ser los y las últimas supervivientes del horror nazi. Deciden testimoniar por ejemplo a las escuelas etc…Cuando me acerco para decirles que conozco la vida de los campos, que me interesa la vida de después , cómo hacen para reconstruirse, o para amar, o para tener hijos e hijas, les sorprende mucho. Pero si puede conseguir que hablen de eso es porque les demuestro que conozco la experiencia de lo que vivieron en los campos de concentración.

Este aspecto era muy importante porque había momentos en las entrevistas en las que ellos y ellas querían volver a la experiencia de los campos. Yo sabía que cuando alguien que ha estado en los campos empieza a hablar de los campos es como si entrara y ya no sale. No quería que se volviera a quedar prisionero o prisionera de eso. Cuando veía eso, decía, sí, ya sé que su madre murió de Tifus en 1943. Eso les probaba que conocía cuál había sido su experiencia y les reconfortaba, y podían hablar de sus vidas después de los campos.

Cuando me presentaba ante los y las protagonistas les contaba quien era, que había vivido ese silencio en casa de mis abuelos , que era un tema tabú, que no había sido capaz de entender cómo habían sido capaz de reconstruirse. Que teníamos esa experiencia. Que mis abuelos y abuelas habían tenido la capacidad de reconstruirse, pero que yo también había padecido ese silencio. Otra cuestión importante es que a mí no me había dado miedo hablar de la shoa.

Quería felicitarle por el documental. Ha sido muy emocionante y hermoso. Me parece muy bueno su trabajo a pesar de su juventud. Me ha parecido técnicamente perfecto. Todas las voces acompañaban un mensaje común. Quería preguntarle centrándome en la shoa. Ccuando lo contaba Claude Lanzmann y lo fuerte que tuvo que ser cuando la sociedad francesa, tras leer la ficción de Irene Nemirosky. Oírlo en primera persona es mucho más fuerte. Me interesaba saber desde el punto de vista de la Historia, qué medios tenéis para difundir todo esto, si se os apoya, si podéis llevar a la práctica experiencias similares, y cómo se trabaja el tema de la memoria histórica.

También quería agradecerle su trabajo. Me ha parecido técnicamente perfecto. Todas las voces acompañaban un mensaje común. Quería preguntarle centrándome en la shoa cuando lo contaba Claude Lanzmann, y lo fuerte que tuvo que ser cuando la sociedad francesa, tras leer la ficción de Nemirosky. Oírlo en primera persona es mucho más fuerte. Me interesaba saber desde el punto de vista de la Historia, qué medios tenéis para difundir todo esto, si se os apoya, si podéis llevar a la práctica experiencias similares, y cómo se trabaja el tema de la memoria histórica.

El origen de esta película está en un libro “El día que mi padre dejó de hablar” en el que cuento la historia de mi padre y también la historia de mi propia infancia. Mi padre nació mientras su propia madre y padre estaban escondidos durante la guerra. Además mi padre fue un líder importante del mayo del 68. Después de aquello cayó gravemente enfermo. En 25 años dejó de hablar. Por lo tanto el silencio es algo que me ha hecho daño pero que al mismo tiempo es algo de lo me siento muy cerca. No tengo miedo de las personas que no hablan. En ese libro hay un capítulo que se llama “supervivientes” y una productora, que es la productora de esta película, leyó el libro diciendo que siempre había estado interesada en conocer cómo esas personas habían conseguido vivir después de los campos.

En relación con el trabajo de la memoria histórica, Francia en torno a la shoa ha hecho mucho. Cuando dije que iba a hacer una película de la shoa, dijeron, vaya, otra película de la shoa; de eso ya lo sabemos todo. A mí esas afirmaciones me resultan muy chocantes y pienso que, incluso en España, en el proceso de recuperación de la memoria histórica siempre hay nuevas formas de narrar y nuevas formas de contar la historia. Pienso incluso que cuando los últimos supervivientes se hayan muerto, la gente de mi generación, incluso la de la generación de mis hijos e hijas escribirán novelas o realizarán películas o documentales sobre ese tema.

Este trabajo, que es un trabajo oral, de recuperación de la memoria histórica, me recuerda al trabajo que también se está realizando en España respecto a la recuperación de la memoria. La gran pérdida de ese trabajo han sido las mujeres. En la cuestión de la Guerra Civil las mujeres han sido las menos entrevistadas, las más invisibles en la recuperación de la Historia. Y cuando se las ha entrevistado, han sido más silenciadas porque dentro de su experiencia han tenido experiencias como la violación, el abuso sexual que muchísimas veces no cuentan. Me gustaría saber si hay algo de esto en las mujeres que estuvieron en los campos.

En primer lugar quisiera decir que estoy muy contenta de estar aquí, entre otras cuestiones porque me parece muy importante recoger la memoria histórica a través de la palabra. Las películas que he visto sobre la Guerra Civil Española me parecen muy importantes y fascinantes. Me parece que películas como la mía, además de abordar la shoa tienen un punto de conexión con otros procesos de recuperación de memoria.

Con respecto a las preguntas de las violaciones, no ocurrieron mucho en los campos de exterminio, dada la situación en la que se encontraban las mujeres, de extrema delgadez, o en muchos casos muy enfermas. Con ellas la violación no podía ser un arma de guerra. aún así sé de algunos casos que se produjeron cuando los soldados rusos liberaron los campos.

Las personas que estaban en los campos pero que venían de la Resistencia, ¿en ellas también se produce ese silencio?

En absoluto. Los y las supervivientes de la deportación judía tenían mucha vergüenza de haber sido deportados mientras los resistentes no. Hay que saber que Francia fue un país que colaboró mucho con los nazis durante la II Guerra Mundial y que efectivamente fue vencida. Pero también el gobierno de Henri-Philippe Petain dictó leyes que eran racistas. Lo que sucede es que después de la guerra, con la llegada de De Gaulle, con la idea de reconciliar y reconstruir el país, de lo que se trata es de olvidar las diferencias, exaltar esa idea de resistencia. Al contrario, a los y las resistentes se les animaba a que hablaran, a que se expresaran para dar esa idea de Francia resistente, justo la realidad contraria de los y las judías deportadas

¿Cómo puedes explicar que un pueblo que ha vivido ese tremendo genocidio y en concreto a esas personas a las que tú has accedido, puede permanecer tan impasible al genocidio palestino?

Esa actitud no se puede explicar de manera racional. He asistido a discusiones entre supervivienes sobre el tema de Israel. Es un tema que no se pude abordar con ellas y con ellos con los mecanismos mentales, con nuestra manera de pensar. Creo que no sabemos lo que ha podido significar ser negados y negadas de esa manera o haber sido exterminadas o exterminados. Y aunque todas las personas entrevistadas son franceses y viven en Franci,a para ellos y para ellas la exiestencia del Estado de Israel es vital. En ese sentido creo que no se les puede pedir que sean críticas o críticos con eso.

Gracias por haber hecho este documento, porque para mí tiene un doble valor. Por un lado es la historia de las y los deportados, pero también a mí me ha enseñado los comportamientos que tienen las y los humanos. En ese sentido es muy enriquecedor cómo a pesar del dolor todos y todas son capaces de sobreponerse pero el resto no puede ni escucharles, y contribuyen a su silencio. Y por otra parte destaca la presencia de encontrar a alguien en el que poder apoyarte y poder reconstruir. Gracias por ese testimonio doble.

Agradezco sus palabras. Hemos visto aquí las personas que han aceptado participar en el documental, pero ha habido otras muchas que han dicho que no podían ir más allá de la experiencia de los campos, ir más allá de eso. A la hora de construir mi documental estuve dispuesta a escuchar a las personas que iban más allá de esas preguntas.

Creo que todo el mundo ha dicho con razón, que además del interés histórico está el interés humano y además la emoción. En el fondo la palabra que flota todo el tiempo es la noción de lo inolvidable. Me ha parecido que es una interrogación muy fuerte la de la película, porque por un lado desea que las personas que han sido víctimas de algo alcancen una forma de olvido que les alcance a vivir otra cosa. Al mismo tiempo ese deseo que encuentra una forma de olvido que se corresponde con una responsabilidad de no olvidar por parte de la sociedad. Ese equilibrio difícil entre lo privado y lo público. Esa dimensión colectiva para quienes observamos y vemos la película desde la dimensión política que es muy importante también.

Una de las cosas que me impresionaba, tras las entrevistas 65 años ó 70 años después de su deportación, era la fuerza vital que esas personas tenían y con la que habían podido vivir, que explica también por qué pudieron sobrevivir en los campos, lo que considero impresionante. Hay personas que pueden pasarapor encima de todo y otras que no pueden. Y para mí también la gran pregunta es si ellas hubieran podido salir de aquello, sobreponerse a aquello…

El final de la película me ha gustado mucho. Cuando el señor, al final de los créditos va a la escuela de su hija y cuenta a los niños y niñas su experiencia. Me parece una forma de recuperar la historia y la memoria histórica estupenda. No conozco en España ninguna experiencia en ese sentido. Me parece interesantísimo que esto se hubiera hecho de una manera generalizada.

Me gusta mucho que esa escena te haya gustado. Yo que he sido educada en el silencio, no quiero que a mis hijos e hijas les suceda lo mismo. Fui yo la que hizo que este señor fuera al colegio de mi hija, por lo tanto, entre esos niños y niñas uqe escuchan está mi hija. Una de mis hipótesis es que son las terceras generaciones las que abordan este tema. Y tal vez en la Guerra Vivil falte la generación de los nietos y nietas que hablen de los traumatismos, de los sufrimientos de sus abuelos y abuelas.

Me tomo la licencia de tal vez decir que se está dando un fenómeno, quizá estoy pensando en el escritor rumano Gyorgy Dragoman o la escritora finlandensa Sofi Oksanen que son terceras generaciones que también están escribiendo sobre la historia de sus países. Tal vez haga falta cierta distancia o una manera más libre en el sentido de poder abordar.

También trabajo para que los hijos y las hijas de mis hijos e hijas no sufran. Tal vez pertenezca a la primera generación de las que podemos abordar el tema sin que el sufrimiento sea insoportable. El único momento en el que he llorado es en el que esa mujer, Elisabeth , espera que sus bisnietos y bisnietas, y que aún y todo no es seguro, no estén marcadas por la experiencia que han vivido. Creían que tenían una vida normal salvo que no era una vida normal. Películas como estas so precisamente para que las generaciones futuras no estén marcadas.

Hace unos 15 años había una corriente que promovía la historia oral. Incluso había alumnos y alumnas que podían preguntar a sus abuelos y abuelas qué fue la Guerra Civil. Esa línea que se forjó en aquellos tiempos continúa. ¿Qué recorrido tienen estos documentales a nivel europeo? ¿qué recorrido tiene un trabajo tan duro de tanta calidad, de recorrer festivales, de acercarse a otra ciudadanía europea?.

No es frecuente. La presencia en esta Muestra es algo insólito. Agradezco el trabajo de Irina Petrescu del Instituto Francés de Bilbao y Luisa Etexenike y a la Muestra. El gobierno gobierna el mundo y también la cultura. La película ya se ha finalizado y pasado por la televisión francesa. Ya no les interesa invertir más dinero en que el documental pueda ser traducido o incluso comercializado en dvd. Por eso es para mí tan especial poder estra aquí en la Muestra.

Anuncios