La necesaria implicación de los hombres ante el terrorismo de género. Las guantás de Javier Mérida

El periodista Javier Mérida, en una tertulia de Radio Marca Sevilla ha afirmado que «Si tú le pegas una guantá, eso no es una agresión ni es nada, vamos a dejarnos de tonterías». El comentario venía a cuento del posible fichaje del futbolista Rafael Van der Vaart, quien reconoció publicamente haber agredido a su mujer Sylvie en el año 2013. A la bella Sylvie como apostilla otro contertulio.

La frase es espeluznante, pero hay ciertos aspectos de fondo que merecen analizarse y que coinciden en la impunidad y cierta condescendencia ante este tipo de afirmaciones. Cuando se habla de la agresión de Van der Vaart se afirma de inmediato que su entonces mujer reconoció que le había sido infiel, como si ponerle los cuernos a tu marido justifique que éste te dé una hostia. Mérida

A Mérida le aconsejan que no siga, que es un disparate, pero él que no, que nos dejemos de tonterías, que las agresiones no sólo son físicas sino también morales, y que pasado que tenemos todos (¡¡¡¡!!!!!!). Y se viene arriba, aconseja prudencia y menta a Rubén Castro, acusado por su ex pareja de agresiones y a quien su hinchada le coreó aquello de “Rubén Castro ale, Rubén Castro ale. No fue tu culpa. Era una puta, lo hiciste bien”, pura poesía machirula. Que oye que “Se pelean los dos, ella denuncia y él no. Que no sabemos lo que pasó, que nadie estaba allí». que las mujeres agredidas o son unas mentirosas o son unas putas…..

La Asociación de la Prensa de Sevilla ha condenado las palabras de Mérida. El susodicho ha pedido perdón, “Mi única defensa, y tibia, es que en el calor de una tertulia, y con voces entrecortadas al no estar todos en la misma sala, a veces no se piensa lo que se dice, y luego no hay tiempo de matizar ni de rectificar. Pero, insisto, es tan vaga esa aclaración que solo resta insistir en mis disculpas más sinceras. No volverá a ocurrir. Mi perdón más arrepentido”. Se arrepiente, asume la tibieza de eso de que no se piensa lo que se dice….y ese el el problema que en este caso Mérida dijo lo que pensaba.

Es positiva la reacción de los contertulios que se debaten entre la estupefacción, la condena y las ganas de dejar de hablar de un tema en un programa en lo que lo importante es el fútbol que en los medios, que no los campos sigue siendo una cosa de hombres.

Son necesarias estas respuestas que debieran ser contundentes y radicales desde el colectivo masculino que debe implicarse y dar un paso adelante condenando estas afirmaciones y no tapándolas o restándoles importancia. Seguro que con esa condena y ese cambio de códigos y corporativismo machuno las cosas irán mejor.

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